CERRANDO CICLOS, CREANDO FUTURO: EL MODELO CIRCULAR DE FRISBY

Reconocido como artículo finalista en la convocatoria de la Revista Bitácora Sostenible – Pacto Global Red Colombia
Frisby, empresa colombiana fundada en 1977, pionera en introducir el pollo frito en el país y líder del sector. Se ha consolidado como un modelo ejemplar de empresa sostenible. Actualmente, Frisby opera 290 restaurantes en 61 municipios del país y se distingue por su enfoque integral de sostenibilidad y bienestar. Su cultura organizacional está cimentada sobre el propósito superior: “Alimentar con amor para contribuir al desarrollo del ser humano y transformar positivamente a la sociedad”, un principio que guía cada aspecto de su operación. Inspirada en el capitalismo consciente, Frisby sitúa a las personas en el centro de su modelo de negocio. En su estrategia, promueve el desarrollo integral de los colaboradores y comunidades, incluyendo la implementación de iniciativas sociales y ambientales alineadas con el compromiso como empresa BIC (Sociedad de Beneficio e Interés Colectivo).
En la estrategia de Empresa consciente y sostenible, Frisby, tiene la meta de ser carbono neutro a 2050 y reducir la huella de carbono en un 50% a 2030, destacando el compromiso con el ODS 13, Acción por el clima.
Una de las iniciativas alineada con los principios del Pacto Global, es el cierre del ciclo de los residuos realizando una gestión integral para convertir los residuos en recursos.
El proceso, inicia con un mapeo de toda la cadena, validando la generación de residuos por cada referencia del menú, desde la preparación de los alimentos, el ensamble de los productos hasta el consumo del cliente y la disposición de sobrantes y empaques en el restaurante. Este mapeo permite definir la generación total de residuos, que se valida como mínima, ya que los alimentos llegan preparados desde la planta, generando un porcentaje mínimo de desperdicio.
A través de ejercicios de reducción, separación para el aprovechamiento, uso de materiales reciclados, conformando una red de aliados y vinculando gestores, se logra el cierre de ciclo de los residuos y se aporta en la reducción de la huella de carbono de la empresa, fortaleciendo el compromiso con el ODS 12, Producción y consumo responsables.
La mayor proporción de residuos proviene de material orgánico que se envía a compostaje, así como del aceite de cocina usado que se transforma en biodiésel y jabones. Los residuos de material de empaques que se componen en un 59% de cartones, papeles reciclables y biodegradables, un 33% de plásticos reciclables y un 8% que representa un reto para integrarlo en las líneas de reciclaje o biodegradación, con un enfoque preventivo que favorezca el medio ambiente (Principio 7 del Pacto Global).
Con los más de 6.000 colaboradores, quienes son parte integral en el manejo y aprovechamiento de residuos, se realizan jornadas de capacitación para sensibilizar hacia el desarrollo de una conciencia ambiental y formar en los aspectos técnicos para fortalecer los procesos, alcanzando aproximadamente 6000 horas de formación al año de todos los equipos de trabajo, fomentando iniciativas que promuevan una mayor responsabilidad ambiental (Principio 8 del Pacto Global)
Con la finalidad de generar mayor motivación y compromiso en esta labor con los colaboradores, se ha generado de manera interna, una estrategia de retribución por la correcta implementación de buenas prácticas en la reducción, recuperación y mejor aprovechamiento de residuos.
Frisby ha integrado diversos actores para recuperar y reducir la mayor cantidad de residuos. El 43% de la huella de carbono total de Frisby proviene de la generación de residuos, tanto orgánicos como de empaques de un solo uso. Por ello, se ha conformado una red de aliados, para transformar los residuos aportando a la economía circular y generando reducción en la huella de carbono.
Con la sensibilización a los colaboradores y las alianzas con gestores para la recolección selectiva, en el año 2025 se recuperaron un 33% más de residuos reciclables en comparación con el año anterior, alcanzando un total de 116 toneladas. En 2025, se pasó a tener 609 toneladas de plástico 100% reciclable en los empaques. Para dichos empaques, se han incorporado iniciativas como la fusión de plástico y piedra caliza para mejorar la degradabilidad y el uso de platos 100% reciclados para el consumo de alimentos.
En 2025, se recuperaron 111 toneladas de aceite de cocina usado para Biodiesel y 2.5 toneladas de aceite que se convierte en jabón biodegradable para uso interno. A través de compostaje se han recuperado 39 toneladas de residuos orgánicos y parte del material de reciclaje es donado a organizaciones recicladoras o Fundaciones.
Durante el desarrollo del programa, la empresa ha financiado ejercicios de sensibilización, gestión e investigación para la reducción y aprovechamiento de residuos. La investigación ha sido constante para transformar los residuos, ya sea in situ o externamente.
El programa es sostenible y replicable por el modelo de gestión y los esquemas de colaboración con actores claves para el aprovechamiento y cierre de ciclo, y está alineado con los principios del Pacto Global y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
La visión es clara, liderar no solo como cadena de restaurantes, sino como referente de innovación social, desarrollo humano y sostenibilidad en Colombia. “Vender pollo es una excusa”.
Frisby es, más que una marca, un símbolo de compromiso con el país y con las futuras generaciones.
Fuente: FRISBY