Hay años que llegan alegres como caballos briosos y otros como Rocinante, cansados, exaustos y un poco incrédulos de que haya un mejor camino por delante. Sin embargo, este 1 de enero se debe hacer el gesto más quijotesco de todos; invocar la fe y arrancar, tal cual nos lo enseñó el Quijote, ese debe ser el primer acto de valentía de este año. … an...